miércoles, 21 de junio de 2017

En Francia la clase obrera ha dejado de votar y luchará en la calle - El Fracaso del fascismo no impedirá q se siga usando pá meter miedo

En Francia la clase obrera ha dejado de votar y luchará en la calle

No es ninguna novedad volver a consignar que en Francia la abstención ha sido la nota dominante en las elecciones. Ha sido la más elevada desde 1969, más del 25 por ciento del electorado.
Los votos en blanco y nulos registraron otro récord: más del 11,47 por ciento. Sumados a los anteriores, han vuelto a ganar las elecciones una vez más.
El fenómeno es mucho más claro entre la clase obrera: el 66 por ciento de los trabajadores no ha votado. 
La mayor parte de los que votan son los electores con talante gregario: los jefecillos, los enchufados...
Si el asunto se analiza en función del nivel de ingresos, el resultado es el mismo. 
El 59 por ciento de los electores con un ingreso mensual inferior a 1.250 euros dieron la espalda a las urnas, frente al 42 por ciento de aquellos con sueldos superiores a los 3.000.
Las estadísticas muestran que los que votan son los viejos, los abstencionistas son los jóvenes: el 29 por ciento de los que tienen entre 18 y 24 años no votó, porcentaje que es sólo del 12 por ciento para los mayores de 70 años.
La población ha dejado de votar porque sabe que no sirve absolutamente para nada y que da lo mismo uno que otro, que son intercambiables. 
En palabras de Melenchon, un candidato seudoreformista del estilo Podemos, la altísima abstención equivale a una “huelga general cívica” de los que permite aventurar una dura “resistencia popular” a los recortes de libertades y derechos laborales que les esperan.
Pero esa resistencia se hará en la calle con los que no han votado y los desengañados de haberlo hecho.
El fascismo no está de moda en Francia, a pesar de que la prensa diga lo contrario. 
Le Pen ha sido la candidata menos votada de entre los cinco principales partidos. El Frente Nacional sólo ha alcanzado ocho diputados y, por lo tanto, no va a tener grupo parlamentario propio.
El Frente Nacional es un partido irrelevante; no tiene diputados ni votos, 
a pesar de lo cual
seguirá en el candelero mediático porque la burguesía le necesita para meter miedo.

Lo que hace el PP en ESPAÑA lo quiere hacer EEUU en EUROPA.... CREARÁ RED de JUECES y FISCALES CONTROLADOS EN EUROPA

EEUU CREARÁ RED DE JUECES Y FISCALES CONTROLADOS EN EUROPA Y ASIA


El Departamento de Estado de EE.UU. ha decidido “crear una red judicial” formada por jueces, fiscales e investigadores locales en Europa del Este y Asia Central.
La Oficina de Asuntos Internacionales contra el Narcotráfico y de Aplicación de la Ley del Departamento de Estado de EE.UU. ha publicado en el portal de subvenciones del Gobierno estadounidense un proyecto destinado, presuntamente, a luchar contra la corrupción.
En el marco del proyecto, subvencionado con fondos del Departamento de Estado, se prevé organizar cursos de capacitación en la lucha contra la corrupción para investigadores y fiscales en Kazajistán, Kirguistán, Armenia, Ucrania y más de 20 países de la región euroasiática.
El objetivo teórico, es “la reforma de la Oficina del Fiscal General” en los países donde se implementará el proyecto, mientras que la coordinación estará a cargo de las embajadas de EE.UU. en estos Estados.
Sin embargo, expertos legales advierten que el proyecto del Departamento de Estado es una “injerencia directa” en los asuntos de otros Estados, un intento de “presionar o de cambiar a las autoridades bajo el pretexto de la lucha contra la corrupción, con la ayuda de fiscales y jueces leales a los intereses norteamericanos”.
Cabe destacar que el Departamento de Estado planea implementar este proyecto en países de la región euroasiática próximos a la área de influencia de Rusia.

DENUNCIAN lo que ya se sabía: los de ISIS y demás YIHADISTAS de SIRIA no son + que MERCENARIOS pagados por ISRAEL

DENUNCIAN QUE ISRAEL PAGA SALARIO MENSUAL DE 5000 DÓLARES A TERRORISTAS EN SIRIA



El diario estadounidense The Wall Street Journal informa que Israel ha ofrecido a los grupos “rebeldes”, considerados como terroristas por Damasco, suministros médicos, alimentos y fondos para “proteger sus fronteras de la crisis en Siria y establecer una zona de amortiguación en su frontera”.
Según el informe, Tel Aviv creó una unidad militar especial en 2012 para monitorear y coordinar la transferencia de la ayuda a los “rebeldes”, una estrategia que incluye pago de salarios y entrega de armas y municiones.
Abu Suhayb, comandante del grupo terrorista Fursan al-Yulan, ha dicho al diario norteamericano que Israel les paga unos 5000 dólares al mes.
Este grupo, conforme al reporte, contactó con Israel en 2013 cuando el Ejército sirio atacó a miembros de la banda terrorista en las zonas sureñas de Siria.
Fursan al-Yulan tiene cerca de 400 combatientes en la provincia de Al-Quneitra, situada a 70 kilómetros de Damasco, la capital de Siria, y está aliado con al menos otros cuatro grupos terroristas que también reciben asistencia israelí, de acuerdo con declaraciones de miembros de bandas terroristas ofrecidos al diario.

GOBIERNO MEXICANO espía a PERIODISTAS y ACTIVISTAS ANTI-CORRUPCIÓN con SOFTWARE comprado a ISRAEL

GOBIERNO MEXICANO ESPÍA A PERIODISTAS Y ACTIVISTAS ANTI-CORRUPCIÓN CON SOFTWARE COMPRADO A ISRAEL



El Gobierno mexicano espió a periodistas y activistas de la sociedad civil a través de un ‘malware’ altamente sofisticado que proporciona acceso a todos los contenidos y funciones de los celulares infectados.
Se trata de Pegasus, un software malicioso desarrollado por la firma israelí NSO Group 1 y que solo se comercializa a gobiernos.
Al menos tres dependencias en México habrían adquirido el ‘malware’: la Procuraduría General de la República (PGR), el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) y la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), esta última, organización que no tiene facultades legales para ejercer acciones de vigilancia.
Los intentos de infección detectados por las organizaciones se produjeron entre enero de 2015 y julio de 2016 en contra de importantes periodistas y defensores de los derechos humanos en México, por parte del gobierno federal.
Entre los afectados, estarían el Centro Miguel Agustín Pro Juárez, Aristegui Noticias, o Carlos Loret de Mola, periodista de radio, televisión y columnista impreso.
Otros dos periodistas de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) recibieron mensajes para infectar sus teléfonos en 2016, coincidiendo con el nacimiento del proyecto y la publicación de varias investigaciones de corrupción por parte del exgobernador de Veracruz.
Por último, dos investigadores del Instituto Mexicano por la Competitividad (IMCO) también fueron espiados cuando trabajaban para conseguir una reforma legal anticorrupción.
Las organizaciones denuncian que los hallazgos de esta investigación apuntan a la comisión de graves delitos y violaciones a derechos humanos.

El dinero negro procedente de la ‘mafia rusa’ ¿elude el bloqueo económico y se lava en Gran Bretaña?

El dinero negro procedente de la ‘mafia rusa’ ¿elude el bloqueo económico y se lava en Gran Bretaña?

Como ya anunciamos, el 20 de marzo de este año el diario británico The Guardian publicó una extraña información sobre un amplio dispositivo de blanqueo de dinero procedente de Rusia y destinado a los países occidentales. 
Era extraño porque Rusia es objeto de un estrecho bloqueo económico que hubiera debido impedir el lavado, sobre todo si las cifras a las que se refería el The Guardian  eran aproximadas: entre 20.000 y 80.000 millones de dólares habían salido de las cajas fuertes de los bancos rusos.
O el bloqueo es una comedia, o la noticia del The Guardian es falsa.
Antes de llegar a occidente, según la noticia, ese dinero circuló por los viejos países de la URSS, sobre todo Moldavia y Letonia, saltando por sociedades pantalla domiciliadas en países en los que impera el secreto bancario, como Chipre, lo que ya es conocido, y luego por Escocia, lo que sorprende bastante más.
Otro elemento extraño es que la publicación del artículo coincidía con el primer aniversario de la aparición de los Papeles de Panamá, de los que ya nadie se acuerda, en los que figuraban 214.000 sociedades ficticias con un despacho de abogados por medio, que siempre era el mismo.
El artículo de The Guardian veía a decir que “en todas partes cuecen habas”
Si Rusia es un país capitalista y corrupto, a nadie podía extrañar que también tuviera una lavadora de dinero negro, como cualquier otro.
El firmante del artículo era Luke Harding, el antiguo corresponsal de The Guardian en Moscú que, además, ha publicado varios libros sobre la trastienda de las instituciones públicas dependientes del Kremlin, por lo que fue expulsado en 2011. Los libros llevaban título tan tópicos y poco imaginativos como El Estado mafioso”.
El artículo de Harding no mencionaba ninguna fuente, algo que también es típico: cuando se trata de periódicos (des)“prestigiados” como The Guardian, las fuentes no son necesarias; se suponen por le hecho mismo de su (des)“prestigio”.
Era un intento de involucrar a Putin con los grandes grupos monopolistas rusos a los que, a diferencia de otros países capitalistas, se les califica como “mafias”, como si fuera necesario cargar las tintas un poco más. Por eso el periodista británico mencionaba a Igor Putin, el primo del Presidente, que se sentaba en el consejo de administración de uno de los numerosos bancos participantes en el blanqueo.
Como dijimos en marzo, el artículo se apoya única y exclusivamente en un informe del año pasado de un organismo anticorrupción, la OCCRP (Organized Crime and Corruption Reporting Project), que durante dos años llevó a cabo una investigación con el diario “Novaia Gaceta”, uno de los mayores enemigos de Putin, el mismo que ha levantado la campaña contra el gulag de los homosexuales en Chechenia.
A su vez, la OCCRP es un grupo de periodistas especializados en la investigación de eso que las películas de Hollywood llaman “crimen organizado”, con el matiz de que lo que les preocupa es única y exclusivamente el crimen organizado en Europa del este. 
Tiene su sede en Sarajevo, Bosnia, lo que ya empieza a oler a podrido y si seguimos afinando el microscopio veremos que es una filial del Journalism Development Network, que tiene su sede en... Washington.
A partir de ahí empiezan a encenderse las alarmas y el tufo a Soros se confirma, una vez más, lo mismo que la financiación de la USAID y el Departamento de Estado, es decir, los mismos de siempre que, bajo la apariencia de organizaciones sociales y privadas, siempre encubren tinglados políticos de las grandes potencias.
Es un montaje paralelo al de los Papeles de Panamá, cuando La Sexta nos quiso hacer creer que todo procedía de otro grupo de periodistas de investigación, eInternational Consortium for Investigative Journalism, también con sede en Washington, también con dinero de dos fundaciones manejadas por Soros.
De cualquier manera, si la información de The Guardian es buena, lo que no nos explica es el por qué y el cómo los bancos escoceses eluden el bloqueo económico y el motivo por el cual dichas cuentas, procedentes de“la mafia rusa”, no han sido embargadas, a pesar de tener su origen en el crimen.

Privilegios especiales en Inglaterra para comunidad judia No pagan impuestos, colegios gratis, viven de subvencione

Finsbury Park

Privilegios especiales en Inglaterra para la comunidad judia, no pagan impuestos, colegios gratis, viven de subvenciones y seguridad propia

 La falsa bandera del barrio musulmán de Finsbury Park justificará establecer un perímetro de seguridad policial en el vecino barrio judío Haridi más importante de Inglaterra”.


El peligroso límite entre Finsbury Park y Stamford Hill

Stamford Hill, barrio judío Haridi al norte de Londres limítrofe con el barrio musulmán de Finsbury Park 

“Shomrim: proteger a la población judía en Stamford Hill. El año pasado, la organización dijo que facilitó 146 detenciones, 22 de los cuales eran por delitos antisemitas”.

Patrulla judía Shomrim en Stamford Hill, pagada con los presupuestos británicos. Unos derechos con los que no cuentan ninguna comunidad, ni siquiera los británicos. 
Los residentes en Stamford Hill no trabajan, se habla el yiddish, no pagan impuestos y son mantenidos por el erario público. 
Unos mantenidos por británicos desconocedores de lo que ha organizado su gobierno que solo se dedican a estudiar el talmud. 
Disponen de un negocio floreciente de pompas fúnebres para todo Londres, especialmente activo en los atentados de falsa bandera para manejar los secretos de las “víctimas”. 
Las enormes ayudas y subvenciones para todo, serán incrementadas con el suceso en Finsbury Park.

El atentado en Finsbury Park aumentará exponencialmente las ayudas públicas para seguridad en Stamford Hill -que ya las tienen-, 

pero serán desviadas para las construcción del nuevo gran asentamiento inmobiliario judío en Canvey Island al estilo de Long Island en Nueva York.

Comando de Seguridad de Emergencias de Stamford Hill.
Patrulla aérea judía de Stamford Hill. 
Es el único barrio de Londres que cuenta con su propia flota aérea de seguridad mantenida por el estado.
Las mujeres en Stamford Hill solo pueden caminar por un lado de las calles. No muy diferente a la comunidad musulmana.
Están estableciendo una segunda comunidad judía en Canvey Island, copiando la que ya poseen el Long Island de Nueva York. No pagan nada y son mantenidos. 
La comunidad Haredi son de origen lituano, parte de los yiddish que fueron expulsados en el siglo XI de Rusia por organizar guerras, disturbios, y espionaje; les obligaron a abrazar una religión, eligieron el judaísmo porque las seducía la kábala.
Canal fluvial al paso por Stamford Hill se une con la nueva comunidad en Canvey Island. Pudiendo prescindir de transporte por carretera y suministro de mercancías en caso de huelgas.
Firma en color blanco y azul en el atentado de falsa bandera de Finsbury Park. Como anuncié, esa sería la firma del siguiente, que ha sido en Finsbury.

Exclusiva: Los Planes Secretos de Israel y Arabia Saudita

Exclusiva: Los planes secretos de Israel y Arabia Saudita

Algunos, en el Medio Oriente, tienen conciencia de que los acuerdos secretos que Washington y Teherán podrían firmar el 30 de junio próximo –al margen del acuerdo multilateral sobre la cuestión nuclear– determinarán probablemente las reglas del juego para los próximos 10 años.
La firma de esos acuerdos tendría lugar en momentos en que Estados Unidos se ha convertido en el primer productor mundial de petróleo, por delante de Arabia Saudita y de Rusia

En esta nueva situación, Estados Unidos ya no necesita para sí mismo el petróleo del Medio Oriente y lo único que le interesa es que ese mercado siga funcionando en dólares.
Además, Washington ha iniciado un reposicionamiento de sus tropas, moviéndolas de Europa occidental y el Medio Oriente hacia el Extremo Oriente. 

Pero eso no quiere decir que tenga intenciones de abandonar esas regiones sino que quiere garantizar su control por otros medios.

Israel

Según nuestras informaciones, hace 17 meses (o sea, desde que se anunció que Washington y Teherán estaban negociando, negociaciones que en realidad comenzaron hace 27 meses), que Tel Aviv viene negociando en secreto con Arabia Saudita. 

Delegaciones de muy alto nivel se han reunido 5 veces en la India, en Italia y en la República Checa.
La cooperación entre Tel Aviv y Riad es parte del plan estadounidense de creación de una «Fuerza Árabe Común», bajo los auspicios de la Liga Árabe pero… bajo las órdenes de Israel. 

Esa fuerza ya está operando contra Yemen, realizando una campaña en la que miembros de la fuerza aérea israelí pilotean bombarderos sauditas en el marco de una coalición “árabe” cuyo cuartel general, también instalado por Israel, se halla en Somalilandia, un Estado no reconocido situado del otro lado del estrecho de Bab el-Mandeb [1].
Pero Riad no tiene intenciones de oficializar esa cooperación mientras Tel Aviv siga negándose a aceptar la iniciativa árabe de paz que el príncipe Abdallah había presentado a la Liga Árabe en 2002, antes de convertirse en rey de Arabia Saudita [2].
No obstante, Israel y Arabia Saudita han llegado a ponerse de acuerdo sobre varios objetivos.
En el plano político: 

«Democratizar» los Estados del Golfo, o sea asociar los pueblos a la administración de sus países, aunque reafirmando la intangibilidad de la monarquía y del modo de vida wahabita; 

Cambiar el sistema político en Irán (aunque ya no se trataría de hacerle la guerra); 

Crear un Kurdistán independiente para debilitar a Irán, a Turquía (a pesar de que esta última fue durante mucho tiempo aliada de Israel) e Irak (pero no a Siria, ya debilitada por largo tiempo).
En el plano económico: 

Explotar el campo petrolífero de Rub’al-Khali y organizar una federación entre Arabia Saudita, Yemen y quizás Omán y los Emiratos Árabes Unidos; 

Explotar los campos petrolíferos del desierto de Ogadén (bajo control etíope), garantizar el control del puerto de Adén (en Yemen) y construir un puente entre Yibuti y Yemen.
En otras palabras, si Tel Aviv y Riad han decidido adoptar la clásica postura de «a mal tiempo, buena cara» y admiten que Irak, Siria y la mitad del Líbano queden bajo control de Irán, también tienen intenciones de: 

Asegurarse de que Irán renuncie a exportar su revolución; 

Controlar el resto de la región, con excepción de Turquía, que ha tomado el lugar de Arabia Saudita en materia de terrorismo internacional y acaba de perder Siria.

Palestina

Después de la firma de los acuerdos entre Estados Unidos e Irán, el reconocimiento internacional de un Estado palestino, conforme a los acuerdos de Oslo y la iniciativa árabe de paz, sería sólo cuestión de meses.
El gobierno palestino de unión nacional, que nunca llegó a funcionar, ha dimitido repentinamente. Parece seguro que el Fatah de Mahmud Abbas contará con amplio respaldo de su pueblo si el Estado palestino obtiene la admisión en las Naciones Unidas.
El Hamas, que desde 2008 se había convertido en símbolo de la Resistencia, se desacreditó abruptamente al oficializar su condición de miembro de la Hermandad Musulmana (cofradía que realizó varios intentos de golpe de Estado en Arabia Saudita) y al tomar las armas contra el único Estado de la región que había demostrado ser verdaderamente favorable a la causa palestina: la República Árabe Siria

Después de eso, el Hamas, deseoso de redorar su imagen, ha optado por mantener un perfil bajo y priorizar más bien acciones no violentas.
El reconocimiento del Estado palestino pondrá fin al derecho de los palestinos a volver a las tierras de las que fueron expulsados. Pero les abrirá el acceso a un nuevo estatus. 

Por su parte, Estados Unidos y Arabia Saudita realizarán grandes inversiones para desarrollar la economía del nuevo Estado.
Varios candidatos ya se agolpan para tomar el lugar que actualmente ocupa Mahmud Abbas (quien ya tiene 80 años y cuyo mandato a la cabeza de la Autoridad Palestina expiró en 2009). 

Y entre los aspirantes a reemplazarlo está Mohamed Dahlan, el ex jefe de la seguridad que, por ser sospechoso de haber organizado el envenenamiento de Yaser Arafat, se vio obligado a dejar el país en 2007.
Después de haber trabajado para los Emiratos Árabes Unidos y de haber obtenido las nacionalidades de Montenegro –como el ex primer ministro tailandés Thaksin Shinawatra– y de Serbia, Mohamed Dahlan regresó a Palestina en febrero, con ayuda de sus ex adversarios del Hamas. 

Ahora convertido en millonario, Dahlan está gastando dinero a manos llenas en la compra simultánea de combatientes y votos.
Un candidato más serio podría ser Maruan Barghuti, quien purga actualmente 5 penas de cadena perpetua en Israel pero que podría ser liberado en el marco del acuerdo de paz. 

Se trata, efectivamente, de la única personalidad palestina no corrupta que ha escapado a los asesinos del Mossad.

Arabia Saudita

En ese contexto, el viaje a Rusia del príncipe Mohamad ben Salman, hijo del rey Salman de Arabia Saudita, ha desatado gran inquietud ya que una campaña de prensa dejó entrever que su intención era negociar un cese de la ayuda rusa a Siria. 

Esa visita se producía una semana después del viaje del director de la Organización de Cooperación Islámica, Iyad ben Amin Madani. 

El príncipe viajó en compañía de varios ministros y de unos 30 hombres de negocios. La delegación saudita participó en el Foro Económico de San Petersburgo y el príncipe fue recibido por el presidente Vladimir Putin.
Desde su creación, el reino wahabita ha mantenido relaciones privilegiadas con Estados Unidos y había considerado a la Unión Soviética y a Rusia como adversarios. 

Pero ahora parece que eso está cambiando.
La considerable importancia de los acuerdos económicos y de cooperación firmados parece iniciar una nueva política. 

Arabia Saudita compró 16 centrales nucleares, aceptó participar en el programa espacial ruso e incluso negoció varios acuerdos petroleros cuyos detalles no se han hecho públicos.
Para evitar toda ambigüedad sobre ese acercamiento, el presidente Putin ha declarado públicamente que Rusia no modifica su respaldo a Siria y que contribuirá a toda solución política conforme a la voluntad del pueblo sirio. 

En intervenciones anteriores ya había precisado que ello implica que el presidente Assad se mantenga en el poder hasta terminar los 7 años del mandato para el cual fue democráticamente electo.

Los reajustes políticos en Oriente Medio

La crisis diplomática alrededor de Qatar ha congelado varios conflictos regionales y disimulado varios intentos de arreglos vinculados a otros. Nadie sabe cuándo se levantará el telón, pero lo que sí es seguro es que cuando eso suceda veremos una región profundamente transformada.
1 El conflicto palestino
Desde que la mayoría de los palestinos fueron expulsados de su tierra –el 15 de mayo de 1948, en lo que hoy se designa como la Nakba– y que los pueblos árabes rechazaron aquella limpieza étnica, lo único que había modificado parcialmente la distribución del juego era la paz separada israelo-egipcia pactada en los acuerdos de Camp David (en 1978) y la promesa de resolver la cuestión palestina mediante la creación de dos Estados, surgida de los acuerdos de Oslo (en 1993).
Sin embargo, cuando la existencia de negociaciones secretas entre Irán y Estados Unidos se dio a conocer, Arabia Saudita e Israel decidieron conversar entre sí. 
Al cabo de 17 meses de encuentros secretos, se concluyó un acuerdo entre el Guardián de las Dos Mezquitas y el Estado judío [1]. 
Este acuerdo se concretó a través de la participación del ejército de Israel en la agresión contra Yemen [2] y de la entrega de bombas atómicas tácticas israelíes al reino de los Saud [3].
Recordemos que ese acuerdo también preveía hacer que Arabia Saudita evolucionara de forma tal que su sociedad siguiera siendo salafista y sus instituciones pasaran a ser laicas. 
Estipulaba además la independencia del Kurdistán iraquí –donde se realizará un referéndum en septiembre– y la explotación simultánea de los yacimientos de gas del desierto de Rub al-Khali (a menudo designado como The Empty Quarter), en territorios de Arabia Saudita y Yemen –yacimientos que son la verdadera razón de la actual guerra contra Yemen– y los de la región de Ogadén –lo cual explica la retirada, esta semana, de las tropas qataríes de la frontera con Yibuti.
Finalmente, Egipto cedió a Arabia Saudita las islas de Tiran y Sanafir, cumpliendo así el compromiso que había contraído hace un año. 
Al aceptar la posesión de esas islas, Riad reconoce de facto los acuerdos de Camp David, que estipulan la libre circulación de los barcos israelíes en las aguas circundantes. Israel incluso confirmó que ha recibido garantías de Arabia Saudita en ese sentido.
Es importante observar que lo que llevó a Egipto a ceder las islas no fue la presión de Arabia Saudita –aunque Riad bloqueó tanto sus entregas de petróleo al Cairo como un préstamo de 12 000 millones de dólares– sino la crisis diplomática del Golfo. 
Los Saud oficializaron su ruptura con la Hermandad Musulmana, que ya venía avanzando desde que el presidente egipcio al-Sissi les entregó una serie de documentos que demostraban la existencia de un proyecto de golpe de Estado en Arabia Saudita en el que estaban implicados varios miembros de la cofradía. 
Al principio, Arabia Saudita creyó ser capaz de separar a los “buenos” de los “malos”, entre los miembros de la Hermandad Musulmana. 
El reino ya había acusado a Qatar de aportar respaldo a los golpistas, pero en aquel momento las cosas se desarrollaron pacíficamente. 
Actualmente, Riad tiene intenciones de luchar contra toda la Hermandad Musulmana y eso lo obliga a revisar su posición hacia Siria.
La cesión de las islas de Tiran y Sanafir, egipcias desde la Convención de Londres de 1840, no tiene otra razón de ser que permitir que Arabia Saudita reconozca de forma implícita –al cabo de 39 años– los acuerdos de paz separada firmados en Camp David entre Egipto e Israel.
Por su parte, Teherán acogió a la dirección política del Hamas –que se compone principalmente de miembros de la Hermandad Musulmana–, tanto en nombre de la solidaridad con la causa palestina como por el hecho que comparte con los dirigentes del Hamas la misma concepción del islam político.
La próxima etapa será el establecimiento de relaciones comerciales públicas entre Riad y Tel Aviv, que ya se mencionan en la edición del 17 de junio del diario británico The Times –varias empresas israelíes parecen haber sido autorizadas a operar en Arabia Saudita y la compañía aérea israelí El-Al podría utilizar el espacio aéreo saudita [4]–, y después vendrían el reconocimiento de la iniciativa de paz del príncipe saudita Abdala –adoptada por Liga Árabe en 2002– y el establecimiento de relaciones diplomáticas –el príncipe Walid ben Talal se convertiría en embajador del reino en Israel [5].
Ese proyecto podría conducir a la paz en Palestina (reconocimiento de un Estado palestino e indemnización para los refugiados), en Líbano (retirada israelí de las Granjas de Shebaa) y en Siria (cese del apoyo a los yihadistas y retirada israelí del Golán).
El tema del Golán ha de resultar particularmente difícil ya que el gobierno de Netanyahu ha reafirmado –en son de provocación– su anexión mientras que Estados Unidos y Rusia reaccionaron duramente ante la expulsión de la Fuerza de Naciones Unidas de Observación de la Separación (FNUOS) y la sustitución de sus cascos azules por los yihadistas de Al-Qaeda [6]. No sería, sin embargo, imposible que durante la guerra en Siria, Washington o Moscú se hayan comprometido con Tel Aviv a mantener el statu quo en el Golán.
Ese proyecto de arreglo general es un reflejo del modus operandi de Donald Trump y Jared Kushner como hombres de negocios: crear una situación económica que impone un cambio político. Y encontrará probablemente la oposición de la Hermandad Musulmana (el Hamas) y del triángulo del islam político conformado por Irán, Qatar y Turquía.
2. El conflicto en territorios de Irak y Siria
Todos los actores regionales están de acuerdo en considerar que Irak y Siria constituyen en este momento un solo campo de batalla. 
Pero los occidentales, que se aferran a las mentiras de la administración de George Bush hijo –incluso cuando admiten la inexistencia de las armas de destrucción masiva que supuestamente tenía Saddam Hussein– y a la versión romántica de las «primaveras árabes» -incluso cuando reconocen que ese movimiento nunca trató de favorecer la libertad sino, por el contrario, de imponer el islam político– se obstinan en considerarlos dos escenarios diferentes.
En este punto, remito a nuestros lectores a mi libro Sous nos yeux en cuanto a cómo se inició esta guerra [7]. 
El hecho es que, desde el inicio de la crisis alrededor de Qatar, la guerra en Irak y en Siria se ha limitado a
(1) la lucha contra el Emirato Islámico (Daesh), en Mosul y Raqqa, y a 
(2) la lucha contra Turquía, en Baachiqa y al-Bab [8].
Lo que resulta evidente para todos en la región es que, desde la llegada al poder del presidente chino Xi Jinping con el proyecto de creación de dos “rutas de la seda”, Washington ha estimulado la creación de un «Sunnistán» en territorios pertenecientes a Irak y a la República Árabe Siria. 
Con ese objetivo, Washington financió, armó y dirigió las fuerzas del Emirato Islámico para que bloquearan el eje de comunicación terrestre Beirut-Damasco-Bagdad-Teherán-Pekín.
Desde hace 4 meses, la administración Trump estudia y negocia de qué manera pudiera modificar esa política y reemplazar por una asociación con Pekín la actual situación de enfrentamiento [9].
Mientras que en el terreno asistimos a una verdadera sucesión de acontecimientos contradictorios, los ejércitos de Irak y de la República Árabe Siria han avanzado rápidamente desde el inicio de la crisis alrededor de Qatar. 
En su rápido avance hacia la frontera común, ambos ejércitos han liberado del control del Emirato Islámico sus zonas fronterizas y hoy están a punto de entrar en contacto –con lo cual restablecerían la ruta de la seda. 
Ya sólo los separan, en el punto de confluencia, unos 200 metros de terreno ilegalmente controlado por fuerzas de Estados Unidos [10].
En cuanto a los combates en el sur de Siria… han cesado inesperadamente. Damasco proclamó unilateralmente un alto al fuego en Deraa. 
En realidad, Moscú y Washington dieron a Tel Aviv garantías de que Siria sólo permitirá frente a la frontera israelí el despliegue de fuerzas rusas, excluyendo la presencia allí de fuerzas iraníes o del Hezbollah libanés.
En pocas palabras, si el Pentágono sigue las órdenes de la Casa Blanca, debería producirse un amplio cese del conflicto. 
Sólo quedaría por resolver entonces la ocupación turca de territorios en Irak y Siria, según el modelo de la ocupación turca en Chipre, situación a la que la Unión Europea se ha acomodado en una evidente muestra de cobardía. 
En la nueva situación, Estados Unidos y Arabia Saudita, hasta ahora enemigos de Irak y Siria, se convertirían nuevamente en sus aliados.
3. El conflicto en Yemen
Es posible que los yemenitas salgan perjudicados del actual cambio de situación. 
Aunque resulta totalmente evidente que Arabia Saudita entró en guerra para instalar en Yemen un régimen favorable a la explotación conjunta de los yacimientos de hidrocarburos del desierto de Rub al-Khali y para dar al príncipe Mohamed ben Salman la posibilidad de “acumular méritos”, la ayuda que Irán ha aportado a los Huthis y al ex presidente Saleh desvía las miradas de los países árabes y de la llamada «comunidad internacional» de los crímenes que allí se cometen.
En efecto, cada cual tiene que escoger su bando y casi todos han optado por ponerse del lado de Arabia Saudita contra Qatar y los aliados turcos e iraníes del pequeño emirato. 
Lo que pudiera ser positivo para Palestina, Irak y Siria resulta negativo para Yemen.
Desde el 5 de junio de 2017 y la ruptura de relaciones diplomáticas entre Arabia Saudita y Qatar, las cancillerías se preparan para una posible guerra, aunque sólo Alemania ha mencionado públicamente esa posibilidad. 
La situación es extremadamente sorprendente, sobre todo si se tiene en cuenta que no es Arabia Saudita sino Qatar quien ostenta el estatus de observador en el seno de la OTAN [11].
Mientras tanto, anuncios de dimisiones siguen llegando constantemente de Doha y van desde la embajadora estadounidense Dana Shell Smith hasta el entrenador uruguayo de la selección de futbol de Qatar, Jorge Fossati. Y no sólo los países que se han puesto del lado de Arabia Saudita han cortado sus relaciones comerciales con Qatar. 
También lo han hecho, ante el riesgo de guerra, numerosas empresas sin vínculos particulares con la región del Golfo, como la China Ocean Shipping Company (COSCO), la mayor compañía naviera de China y una de las más grandes del mundo.
En todo caso, aunque sus reclamos –basados en la historia– están realmente justificados, parece a todas luces imposible que Arabia Saudita anexe Qatar, teniendo en cuenta que antes se opuso a la anexión de Kuwait por parte del Irak de Saddam Hussein, basada exactamente en las mismas razones históricas. 
Una regla se impuso en el mundo desde los tiempos de la colonización británica: nadie tiene derecho a modificar las fronteras que Londres impuso con un solo objetivo, que es precisamente perennizar problemas insolubles para los Estados nacidos de los procesos de independencia.
De hecho, así logra Londres que esos Estados sigan dependiendo de su antigua metrópoli. 
En el caso que ahora nos ocupa, la próxima llegada de 43 000 soldados pakistaníes y turcos que asumirían la defensa de Qatar debería fortalecer su posición. 

Notas:
[1] Exclusivo: Los planes secretos de Israel y Arabia Saudita, por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 22 de junio de 2015. 
[2] La Fuerza “Árabe” de Defensa Común, por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 20 de abril de 2015. 
[3] ¡El Medio Oriente está nuclearizado!, por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 7 de marzo de 2016. 
[4] Saudi trade talks with Israel are historic first, Michael Binyon y Gregg Carlstrom, The Times, 17 de junio de 2017. 
[5] Exclusivo: Arabia Saudita construye una embajada en Israel, Red Voltaire, 30 de mayo de 2016. 
[6] El Consejo de Seguridad de la ONU se dispone a exigir que Israel rompa con al-Qaeda, por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 3 de julio de 2016. 
[7] Sous nos Yeux. Du 11-Septembre à Donald Trump, Éditions Demi-Lune, 2017. 
[8] Invasión militar turca en Irak, por Ibrahim Al-Jaafari, Red Voltaire, 19 de octubre de 2016. 
[9] Trump: los negocios contra la guerra, por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 14 de febrero de 2017. 
[10] ¿Impedirá Estados Unidos la reapertura de la ruta de la seda?, Red Voltaire, 17 de junio de 2017. 
[11] Israel y emires en la OTAN, por Manlio Dinucci, Il Manifesto (Italia) , Red Voltaire, 14 de mayo de 2016.

La crisis de Qatar o el último intento de debilitar el “eje de la resistencia” contra Israel

Fue el viaje de Trump a Oriente Próximo quien puso en marcha toda esta estrategia con su discurso en Arabia Saudita: 
“crear un bloque militar que libre una guerra” contra el llamado Estado Islámico y que, al mismo tiempo, “desafíe enérgicamente la creciente influencia regional” de Irán
Es el discurso de siempre, más acentuado desde que el considerado “Estado profundo” de EEUU ha logrado doblegar a un presidente errático como pocos y que en su campaña electoral había prometido que EEUU no se iba a involucrar más en derrocar gobiernos. 
Por lo tanto, no tiene nada de extraño que añadiese: 
“el gobierno de ese país [Irán] tiene que seguir aislado hasta que tenga un régimen diferente”.
Si había algún atisbo de una nueva política de EEUU en Oriente Próximo este comentario se lo llevó por los aires puesto que estas palabras fueron pronunciadas apenas una semana después de que se celebrasen las elecciones en Irán (elecciones que no hay en Arabia Saudita, por ejemplo) y en las que venció el actual presidente, Rohaní, y el movimiento que lo apoya se hizo con la mayoría de escaños en el parlamento. 
No hace falta decir que Rohaní siempre se ha caracterizado por abogar por un acercamiento a Occidente, por lo que comentarios como ese de Trump cerraba vías y obligaba a Irán a fortalecer su alianza con Rusia, con China y a abrir nuevas vías con otros aliados de los dos países anteriores como Turquía. 
Con este último país, y sólo cuatro días después de ese discurso de Trump, Irán firmó un acuerdo para profundizar la cooperación bilateral, especialmente el comercio y el sector bancario que prevé septuplicar el montante comercial en seis años, de los 4.000 millones de dólares en la actualidad a los 30.000 millones para el 2023.
Y tampoco hace falta decir que ese discurso sonó de maravilla en los oídos sauditas, que rápidamente aceleraron su campaña sectaria anti-shií entendiendo que tenían vía libre para ello.
El discurso de Trump no era nada del otro mundo puesto que ya en la campaña electoral había dicho que había que desconocer el acuerdo firmado por su predecesor, Obama, sobre el programa nuclear de Irán. 
Esta es la única cosa de las que prometió que sí ha mantenido en los meses que lleva como presidente. 
Dado que no puede enfrentarse a medio mundo (China, Rusia, Gran Bretaña, Francia y Alemania, que fueron los otros firmantes del acuerdo con Irán) lo que ha hecho –hasta el nuevo paso dado en su visita a Arabia Saudita- ha sido continuar congelando los fondos iraníes que hay en los bancos estadounidenses con la excusa de que las pruebas de misiles que realiza Irán se lo autoriza puesto que uno de sus puntos estipula las sanciones se mantendrán durante cinco años en el caso de las armas (hasta 2021) y durante ocho en el caso de los misiles balísticos (hasta 2024). 
Irán prueba armas, aunque sean defensivas, luego las sanciones se mantienen y se amplían, como acaba de hacer el Congreso estadounidense el pasado 15 de junio.
Trump eligió el lugar ideal para esta campaña: 
en Riad y en unos momentos en los que los países del Golfo están contra las cuerdas tanto por su discurso contra el terrorismo del llamado Estado Islámico como por la derrota de sus patrocinados en Siria. Tampoco se puede decir que EEUU esté triunfando en Siria, precisamente. 
Por lo tanto, era el momento oportuno para que todos dirigiesen la atención hacia Irán y, sobre todo, a lo que se conoce como “el eje de la resistencia” contra Israel (el propio Irán, Siria, Hizbulá y alguna que otra organización palestina).
Esto hay que explicarlo. 
Dado que una guerra contra Irán no es posible hoy por hoy, y no queda mucho más tiempo para ella puesto que el año que viene Irán será miembro de pleno derecho de la Organización de Cooperación de Shanghai (de la que forman parte China y Rusia, entre otros países), hay que empezar con los eslabones más débiles de ese “eje de la resistencia”. 
Siria ha sido el gran objetivo, y aquí hay que recordar que desde los principios de la guerra en Siria, la “contra” amparada y financiada por Occidente (tanto con armas como con dinero) siempre dijo que una vez derrocado Bashar al-Assad, y se daba un plazo de seis meses para ello, la “nueva Siria” anunciaría la ruptura con Irán, con Hizbulá y normalizaría relaciones con Israel pese a que este país mantiene ocupada una franja de tierra siria como son los Altos del Golán, entre otras medidas (1). 
No han pasado seis meses, sino seis años y el gobierno sirio está ganando la guerra en todos los terrenos –político, económico y militar- por lo que la derrota de las fuerzas patrocinadas por los países del Golfo y por EEUU (con la excepción de los kurdos) ha hecho girar el punto de mira hacia los actores no estatales que forman parte de ese eje: 
Hizbulá y Hamás porque se los considera los eslabones más débiles. 
Lo que se consideraba no hace mucho tiempo piezas pequeñas (aunque esto hay que matizarlo, y mucho, en e caso de Hizbulá) pasan ahora a ser las más apetecidas.
Por eso Trump en Arabia Saudita incluyó a Hizbulá en su discurso y un día más tarde, en Israel, hizo lo mismo con Hamás. Calificó a ambas organizaciones como “las grandes amenazas a combatir” junto a Irán. 
Música celestial para los oídos sauditas e israelíes.
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¿Quién marca la estrategia a quién?
La pregunta que hay que hacerse es si es EEUU quien está marcando la estrategia o es Arabia Saudita
la respuesta no es fácil, aunque da toda la impresión que son los sauditas quienes llevan la voz cantante. 
Sobre todo si se tiene en cuenta que Arabia Saudita, Kuwait, Bahréin, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos plantearon a Trump, durante su visita a Riad, que estaban dispuestos a normalizar las relaciones con Israel (con las relaciones comerciales y el permiso para que los aviones israelíes puedan sobrevolar estos países árabes como primer paso) a cambio de la reanudación de las conversaciones con los palestinos y de mantener el aislamiento e Irán
No es una propuesta novedosa, puesto que algo así ya plantearon en su famoso plan de paz de 2002 y que se vieron obligados a retomar en 2006 justo después de la derrota de Israel a manos de Hizbulá.
Esta organización ha pasado en este tiempo de héroe a villano. 
De héroe al derrotar a Israel en dos ocasiones -años 2000 y 2006, lo que no ha logrado ningún gobierno árabe- ha pasado a villano por su apoyo al gobierno sirio en la guerra. 
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Todos los gobiernos árabes, que tuvieron sudores fríos con la popularidad de Hizbulá al derrotar a Israel, desataron una guerra sectaria anti shií -contra esta organización, sobre todo- que ha sido hasta ahora verbal pero muestran que están dispuestos a va a dar un paso definitivo: la guerra abierta.
Ya se han dado pasos intermedios como la declaración de “organización terrorista” por la mayor parte de los países del Golfo (pero no Siria, Líbano, Irak y Argelia, y otros dudosos como Túnez y Egipto, aunque este último acaba de sumarse al juego saudita rompiendo relaciones con Qatar) y luego la aprobación de sanciones para intentar secar sus recursos financieros. 
En estos momentos también EEUU está estudiando la posibilidad de incrementar sus sanciones a los bancos que acojan cuentas de Hizbulá, con lo que la amenaza al sistema bancario libanés por ejemplo, es evidente y le abocaría a una muy difícil situación que puede arrastrar consigo a todo el país.
Hay intelectuales árabes que mantienen esta misma tesis. 
Uno de los más destacados es Abdel Bari Atwan, el defenestrado editor del que fuera el más prestigioso medio árabe, Al-Quds Al-Arabi, que mantiene que todo lo que estamos viendo “no es más que una cortina de humo destinada a allanar el camino, o conferir legitimidad a una guerra diferente: 
eliminar la resistencia a Israel en la región, y en concreto el movimiento Hizbulá libanés” (2). 
Atwan fue defenestrado por mantener que los países árabes que habían apostado todo por la “contra” siria (3) no habían tenido en cuenta dos cosas: 
la capacidad de resistencia del gobierno sirio, a quien apoyaba una parte importante de los sunníes, y su alianza con Rusia
Ese discurso chirriaba en un medio que día tras día destilaba odio sectario y terminó pasándole factura.
La visita de Trump a Riad y todo lo que en ella y alrededor de ella ocurrió tenía como finalidad transmitir un claro mensaje: Israel no es el enemigo, sino el shiísmo. 
Y, sobre todo, el “eje de la resistencia” puesto que con la ya clara victoria del gobierno sirio y la derrota de la “contra” ha pasado a ser de forma abierta el enemigo común de sauditas e israelíes. 
Una de las justificaciones de Arabia Saudita para apoyar financiera y militarmente a sus patrocinados en Siria ha sido la de “evitar que las zonas liberadas caigan bajo el control de Hizbulá, Irán o el régimen” (4). 
Ya apenas quedan zonas bajo el control de la “contra” siria y las que se mantienen es en virtud del acuerdo que alcanzaron Rusia, Irán y Turquía en las conversaciones de Astaná a finales de diciembre del año pasado (5). 
Y, desde luego, no serán permanentes. 
Por lo tanto, el fortalecimiento del “eje de la resistencia” es considerado como una amenaza directa para Arabia Saudita e Israel y por eso están haciendo causa común. 
Sauditas e israelíes lo han reconocido de forma abierta, especialmente el ministro de Defensa sionista al afirmar enfáticamente que en lo que respecta a Irán, Siria, Hizbulá y Hamás “todos estamos [lo que él llama países sunníes moderados (sic) e Israel] en el mismo barco” (6).
Para que no apareciese así de una forma nítida, es decir, que Israel no es enemigo, Arabia Saudita preparó el terreno a conciencia. 
Invitó a 50 países árabes y musulmanes a Riad las mismas fechas en las que Trump iba a visitar el país y logró que todo ello se plasmase en un documento que ha sido considerado el origen de “la OTAN árabe” (en realidad, la “OTAN sunní”) y que todo él no es sino un inmenso engaño. 
Primero, porque varios de los países cuya firma aparecía se desvincularon desde el primer momento del mismo al considerarse “engañados” por el primer ministro saudita puesto que en ningún momento de la invitación que se les hizo aparecía esa posibilidad de elaborar documento alguno y menos amenazando a países y organizaciones. 
Es lo que dijeron expresamente Argelia, Líbano e Irak. 
Otros, como Senegal y Pakistán, no utilizaron la palabra “engaño” pero sí manifestaron su disconformidad con la forma en que se había pergeñado todo. 
Pakistán finalmente decidió también retirar su firma. 
Segundo, porque aunque el documento haya sido adoptado por el resto de participantes nacía muerto y más cuando pocos días más tarde uno de los firmantes, Qatar, era sometido a un bloqueo por parte de varios de esos países.
Se desvanecía así, en menos de una semana, la “OTAN sunní” si es que alguna vez esa idea fue tomada en serio. 
es algo casi consustancial con el mundo árabe e islámico, donde la práctica totalidad de sus estructuras multilaterales se han saldado con fracasos y han pasado al olvido. 
Es lo que ha ocurrido con el Pacto Conjunto de la Defensa de la Liga Árabe, la Organización de Defensa del Oriente Medio, y el propio Consejo de Cooperación del Golfo. 
Todos los pactos y acuerdos suscritos hasta ahora han sido inútiles y la “OTAN sunní” o iba a ser menos.
La chispa
La chispa que ha hecho saltar por los aires toda esta fantasía ha sido, precisamente, la inclusión de Hamás en la lista de “amenazas a combatir” y, por extensión, la de los Hermanos Musulmanes, movimiento en el que se integra esta organización palestina y del que Qatar es uno de sus impulsores y patrocinadores.
Atención al lenguaje utilizado, que nunca es inocente, por Qatar y que ha sido lo que a la postre le ha costado el bloqueo y la ruptura de relaciones: 
“Qatar no va a etiquetar como organización terrorista a los Hermanos Musulmanes porque no representa ninguna amenaza para la seguridad de Qatar, es una oposición política y sólo se les prohíbe que utilicen nuestro territorio como plataforma para atacar a sus propios países” (sic).
¿Qué hay de raro en él, puesto que es el mismo, exactamente el mismo lenguaje que está utilizando Occidente para mantener su apoyo a la “contra” siria, por ejemplo? Nada. La diferencia es qué papel juega para Occidente una u otra organización. 
La mafia kosovar fue considerada un “ejército de liberación” –lo mismo que la “contra” siria- porque combatían a los serbios (y había que acabar de destrozar lo poco que quedaba de la ex Yugoslavia) mientras que las FARC colombianas fueron consideradas una organización terrorista sólo porque amenazaban los intereses económicos y políticos occidentales y estadounidenses (como el ALCA, por ejemplo, que si no salió adelante fue, entre una de sus principales razones, por las FARC)
Lo mismo vale para Hizbulá (que ha derrotado a Israel en dos ocasiones) o para las organizaciones palestinas que se oponen a la ocupación de su tierra (sancionada y avalada por el muy democrático Occidente). 
Así que por una vez hemos oído con claridad y rotundidad cuáles son los baremos (y valores) sobre los que miden todas las cosas los occidentales y quienes se consideran sus amigos, aliados o vasallos. 
Sin embargo, eso no le ha servido a Qatar para nada puesto que de inmediato se le impuso la ruptura de relaciones diplomáticas y un bloqueo económico.
En esas estamos. Ya no se guardan ni las formas y ni siquiera los plazos. La oferta que los países árabes hicieron a Trump en Riad se ha puesto en marcha sin que Israel haya dado ni un solo paso para reiniciar las negociaciones con los palestinos. 
Arabia Saudita ya está hablando con Israel para establecer relaciones comerciales. 
Hace unos años, casi unos meses, los árabes todavía decían que les gustaría hacerlo, pero que quedaba Palestina como escollo por resolver. 
Ahora ya no quieren saber nada de nada de Palestina y lo dicen abiertamente. 
Palestina ya no es para ellos ni siquiera un grano en el culo que les impide sentarse con comodidad al lado de Israel. Palestina es, para los estos árabes, una historia del pasado.
Toda esta aceleración tiene una razón clara, sobre todo en el caso de Arabia Saudita, y es el miedo. Por eso utilizó el engaño para lograr su documento contra Irán y el “eje de la resistencia”.
Y ese miedo se acrecienta con la más que previsible incorporación de Irán a la Organización de Cooperación de Shanghái. Es el último, y desesperado intento, por debilitar o derrotar al “eje de la resistencia” porque el tiempo se termina para la casa Saud y el resto. 
Y se termina a la misma velocidad que se desarrolla la guerra de Siria, que tienen perdida y sólo los EEUU impiden, por el momento, que se establezca el tan temido corredor shií desde Teherán hasta Damasco (y, por supuesto, Líbano) dado que han intentado hacer de la zona de Al-Tanf (sur de Siria, en la frontera con Irak) el tapón que lo impidiese. 
Aunque se está demostrando como un intento vano, puesto que el ejército sirio ha logrado establecer un control directo en otro punto de la frontera con Irak que garantiza dicho corredor, aún no se puede decir que tal estrategia obstruccionista haya fracasado del todo. 
Es lo más probable, desde luego, y el tiempo no corre a su favor sino todo lo contrario. De ahí que hayan buscado una huida hacia delante con Qatar como excusa.
El bloqueo contra Qatar dura ya dos semanas y todavía no está claro si el emirato volverá al redil puesto que aunque mantiene su apoyo a los Hermanos Musulmanes sí ha expulsado de su territorio a los dirigentes de Hamás. 
Lo que sí está cada vez más claro es que los palestinos están mucho más solos cada día que pasa. Son claramente el eslabón más débil del “eje de la resistencia” y los más fáciles de derrotar.
Así es como hay que interpretar todo lo que está ocurriendo en los últimos días, tanto con los acercamientos saudita-israelíes como con reducción del suministro eléctrico a la Franja de Gaza por parte de Israel pero por petición expresa de la mal llamada Autoridad Palestina. 
Lo que Fatah y la llamada Autoridad Palestina esperan es que el debilitamiento de Hamás se traduzca en un retorno a los “acuerdos de reconciliación”, siempre fracasados, pero que ahora pueden tener algo más de recorrido por la debilidad de la organización palestina y fortalecer a Fatah. 
Eso se traduciría en el triunfo total de Israel y sin coste alguno. Como la normalización de relaciones con el resto de países árabes, especialmente los del Golfo.
No tiene nada de extraño que Israel se felicite por todo ello y que esté apoyando con fuerza a Arabia Saudita dado que no solo se debilita a Hamás y se “deslegitima el terrorismo”, sino que entiende que hay algo mucho más importante: “acerca aún más a Arabia Saudita y Egipto a Israel”, con lo que se “refuerza la política de Israel en general y la del gobierno en particular” (7) y más en unos momentos en los que los palestinos han intentado, con poco éxito, hacer recordar a los países árabes que llevan 50 años sometidos a una ocupación militar.
Otro caso diferente será Hizbulá puesto que no solo cuenta con su indiscutible afán de resistencia y su férrea organización, sino que gracias a la guerra de Siria ha mejorado su capacidad de combate y ha logrado que un país como Rusia haya firmado varios acuerdos con este movimiento político-militar (8), a quien desde luego no considera “organización terrorista” y ha amenazado con utilizar su veto en el Consejo de Seguridad de la ONU en las dos ocasiones en las que Arabia Saudita, a través de Jordania, ha presentado la propuesta.
Hizbulá es ahora mismo el gran escollo de toda esta estrategia de EEUU, Arabia Saudita e Israel contra el “eje de la resistencia”. Puede triunfar en lo que respecta a Palestina, pero fracasará con el resto sin ningún tipo de duda.
Notas:
(1) Alberto Cruz, “Siria: oposición frustrada, injerencia externa y repercusiones en la región”, http://lahaine.org/dC3Y
(2) Abdel Bari Atwan, “Preparación para la guerra contra Hizbulá”,http://www.raialyoum.com/?p=677223
(3) Utilizo la denominación de “contra” siria en similitud a la situación que se dio en Nicaragua tras el triunfo del Frente Sandinista. 
El término “contra” fue utilizado para referirse a los diferentes grupos que se oponían al gobierno del FSLN y que recibían apoyo desde el exterior del país, sobre todo de los EEUU, y a quienes se financió con sueldos y a quien se suministró material militar con el objetivo expreso de derrocar al gobierno sandinista.
(5) Alberto Cruz, “Repercusiones de la liberación de Alepo a nivel interno, de Oriente Próximo y más allá”, http://lahaine.org/fD6a
CEPRID
Si nos han de robar, 
que sean otros y no los mismos de siempre

Si como votantes, no nos escuchan
como consumidores, lo harán
boicoetemos sus empresas.
Llevamos las de ganar. 

Como acabar con la ESTAFA de las ELÉCTRICAS... de una puta vez pasando de los Vendepatrias del Bipartidismo

Ante el robo continuo y escandaloso por parte de las eléctricas y sus abusos en el recibo de la luz
propongo... 
actuar todos unidos como consumidores
contratando TODOS 
o en su defecto una gran mayoría,
  otra compañia eléctrica que no sea ninguna de estas dos (ENDESA - IBERDROLA) y cambiarnos a otra cualquiera de las muchas ofertas que existen hoy en día.

De tal forma que no les quede otra a las grandes que plegarse a nuestras demandas de una tarifa más justa y mucho más barata
o atenerse a las consecuencias 
de seguir con su estafa.

En nuestra mano está que siga este robo o cortar por lo sano para que no nos sigan mangoneando

ARMAK de ODELOT

Canción del Indignado Global

(solo pá Mentes preclaras 

libres de Polvo y Cargas)

Si me han de matar que sea,
 un Trump que de frente va

  no un Obama traicionero, 

que me venga por detrás.


Éstos del bipartidismo, 

a nadie ya se la dan

Tanto monta, monta tanto,

ser sociata o liberal.


Que harto me tienen sus cuentos, 

de crisis y guerras sin más

Cuando no hay bandera que tape, 

la ansia de un criminal.


Daños colaterales son, 

inocentes masacrar

si lo hiciéramos con ellos, 

no habría ni una guerra más.


Por eso pasa que pasa, 

que nadie se alista ya

a no ser que la CIA pague,
 
como al ISIS del MOSAD


A mí, que nunca me busquen, 

ni me llamen pá luchar.

Que yo no mato por nadie. 

Yo mato por no matar.


La paz de los cementerios 

es la paz del capital

Si soy rojo es porque quiero, 

en vida, vivir en paz.


Hoy tan solo mata el hambre, 

del rico por tener más 

Con el cómplice silencio, 

de toítos los demás.


Que preferimos taparnos, 

los ojos pá no pensar

O mirar pá otro lado, 

pensando que el mal se irá.


Creer que lo que a otro pasa, 

no nos tiene que importar.

Cá palo aguante su vela, 

repetimos sin cesar.


Éste es el mantra egoísta 

que rula por la sociedad

como si lo que le pase a otro, 

no te pueda a tí pasar


Más todo, cuán boomerang vuelve, 

al sitio de donde partió

y tal vez ocupes mañana, 

el sitio que otro dejó.


Mil pobres ceban a un rico, 

otros mil le dan jornal,

y otros cuantos dan su vida 

porque todo siga igual. 


Que no me coman la oreja, 

que no me creo ya ná

de sus guerras, sus estafas, 

ni su calentamiento global


Tan solo vuestras mentiras, 

esconden una verdad

que unos pocos están arriba 

y abajo tós los demás.


Da igual que seas ateo, 

cristiano o musulmán.

Solo los elegidos, 

el paraíso verán.


Hay medios alternativos, 

amarillos muchos más.

Unos más rojos que otros. 

Los menos, de radikal.


Más todos tienen su cosa, 

y a todos hay que hojear

Que comparando se tiene 

opinión más general.


Qué de tó aprende uno. 

Nadie tiene la verdad.

Ser más papista que el Papa, 

no es garantía de ná.


Solo creo en lo que veo, 

díjome santo Tomás, 

que el que a ciegas se conduce, 

no para de tropezar.


Y al enemigo, ni agua, 

ni nunca contemporizar

No dudes, tarde o temprano, 

siempre te la jugará.


No hay que seguir a nadie 

y a todos hay que escuchar.

Si tu conciencia te guía, 

de nada te arrepentirás.


Dá gusto ver a los ricos, 

pegarse por serlo más

mientras en eso se hallen, 

quizás nos dejen en paz.


Si te crees o no sus mentiras, 

a ellos les dá igual.

Con tomarlas por veraces, 

les basta para actuar. 


Que no me cuenten más cuentos, 

que tós me los sé yo ya.

Se demoniza a cualquiera

que no se deje robar.



No basta con ser un santo, 

sino ser de"su santoral"

Como la cojan contigo, 

no te valdrá ni el rezar.


Pensamiento único llaman. 

Anteojeras pá no pensar

más que en la zanahoria. 

El palo irá por detrás.


Si no crees en lo dictado, 

anti-sistema serás

Y por mucho bien que hagas, 

te van a demonizar.


Que no me coman la oreja, 

que a mí, no me la dan.

Que me sé todos sus cuentos 

y también, cada final.


Si de cañon, quieren carne, 

pál matadero llevar

que busquen a otro tonto, 

que este tonto no va más



No se ha visto en tóa la historia, 

otra estafa sin igual.

Que la madre tóas las crisis, 

que creó el capital


Y cuando tan ricamente, 

uno estaba en su sofá

Relajado y a cubierto, 

de inclemencias y demás,


te cortan sin previo aviso

el grifo de tu maná. 


Y te dejan sin tus sueños,
 
sin trabajo y sin hogar


y pá colmo y regodeo 

de propios y extraños, van

y te dicen como aviso

que al rojo no hay que escuchar


que son peores que el lobo,

del cuento y mucho más

y que si vas y los votas

toíto te lo robarán.



Si como votantes, no nos escuchan

como consumidores lo harán.

Boicoetemos sus empresas

Llevamos las de ganar. 


Si no queda más remedio

que dejarnos de robar

que sea otro y no el de siempre

tal vez así, aprenderá


No hay pan pá tanto chorizo,

dicen, cuando lo que sobra es pan.

Lo que no hay es un par de huevos
 
pá que no nos choriceen más.


Resultado de imagen de eladio fernandez refugiados suecia

Ellos tienen de tó

los demás, cuasi-de-ná

mas ellos son cuatro mierdas

y nosotros sémos más.


La próxima revolución 

contra las corporaciones será

y si ésta no se gana 

no habrá ninguna ya más.

Quien sepa entender que entienda

lo que digo es pá mascar

despacio y con buena conciencia.

Mi tiempo no dá... pá más


Armak de Odelot


Dicen: 

No será televisada, 

la próxima revolución.

Más como nadie se fía 

de lo que se nos dice hoy en día,

pasamos los días enteros, 

tumbados en el sofá

delante la caja tonta,

 por no perder el momento
del pase de la procesión 
que tós llevamos por dentro